En libros, revistas y redes sociales hablan de la importancia de un buen molino de café. Había probado varias técnicas, pero el molido no lograba ser parejo. Desde el primer uso mi espresso cambió del cielo a la tierra, el sabor, la textura. Desde el segundo uso pasó algo inimaginable, la consistencia en el resultado. Ya en el tercer uso jugar con el ajuste para optimizar la experiencia.




